Educar adolescentes responsables

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Para educar a los adolescentes responsables, debemos respetarles, comprenderles, tener el sincero deseo de ayudarles y sobre todo ser un buen ejemplo para ellos. Que sea responsable significa que es necesario lograr que reconozca sus errores como algo natural y que descubra su causa, con la intención de corregirlos o de intentar evitar repetirlos.

Cuando un adolescente suspende un examen puede llegar a casa diciendo que “le han suspendido”, es decir, que él no ha tenido la culpa de nada y que ha sido el profesor quien se ha portado mal. Debe reconocer que él suspendió porque posiblemente no estudió lo suficiente. Cuando aprueba dice “he aprobado” asumiendo, en este caso, su responsabilidad, porque es un resultado positivo. Mientras el adolescente no asuma sus errores, será muy difícil que los corrija. Otro comentario típico para evadir las propias responsabilidades es “se ha roto el plato” o se ha caído el vaso” cuando plato y vaso son seres inanimados que nada hacen por cambiar su estado.

Cuando un adolescente reconozca su error debes evitar enfadarte con él, y simplemente darle algún consejo para evitar que se repita y corrija su falta. Reaccionar con agresividad cuando comenten un error puede provocar miedo a equivocarse, y que los adolescentes evadan sus responsabilidades. Si permites que se equivoque, podrá aprender de sus errores y se convertirá en una persona segura.

Cuando se eluden las responsabilidades, los adolescentes culpan a todos los demás de cuanto les sucede, y cuando se convierten en adultos muestran indefensión, culpando a la coyuntura, al gobierno, a la situación financiera, a la mala suerte, etc. de todas sus desgracias y carencias, con excusas omnipresentes con las que se autoengañan. Por tanto, evita reprochar y esfuérzate por enseñar a los adolescentes a ser responsables.

Para ello, no es necesario dominarlo con amenazas, puesto que entonces, los adolescentes sólo se comportarán bien por miedo a la amenaza, y en realidad no estará reconociendo sus faltas y volverá a repetirlas posiblemente. Deben aprender a reconocer que es a uno mismo a quien le afectan los propios errores, que es él quien se perjudica si no hace las cosas bien, que es él que deja de quererse o respetarse a si mismo cuando no corrige sus errores.

Para educar adolescentes responsables, tu actitud es fundamental. Debes ser coherente. Es indispensable que cuando cometas un error lo reconozcas.

Algunos comportamientos que fomentan la responsabilidad en los hijos son:

  • Evitar darle al adolescente excusas que pueda usar para eludir responsabilidades. Por ejemplo “eres pequeño para entender eso” o “no ha sido culpa tuya” o “no te entienden” o “tienes demasiada presión”
  • Corregirle cuando use expresiones de exculpación, tipo “no es culpa mía” o “no he podido evitarlo” o “ha sido sin querer”
  • Buscar soluciones en lugar de buscar culpables
  • Fomentar que diga siempre la verdad. Evita castigarle cuando es sincero para que las mentiras y las excusas sean una alternativa peor.
  • No busques excusas por tus errores ni culpes a los demásadolescente-responsable
  • Evita hacerle lo que le resulta difícil y permítele que se enfrente a su realidad
  • Muéstrale que tener la razón no es lo más importante, si no esforzarse en hacer las cosas bien
  • Ante un problema enséñale a enfrentarse en lugar de eludirlo
  • Indicarle sus errores de manera amable y comprensiva para que le sea más sencillo aceptar la responsabilidad de sus actos
  • Déjale expresar sus propias opiniones y defender sus puntos de vista
  • Refuerza positivamente las actitudes en las que asuma su responsabilidad
  • Conviertete en modelo de coherencia y responsabilidad para él

Cuando los adolescentes son lo bastante libres para asumir la responsabilidad de sus propios actos, pensamientos, sentimientos y comportamientos, pueden dejar de sentirse víctimas. Porque cuando se sienten víctimas, excluyen toda responsabilidad y no pueden aprender de sus errores. Sin embargo, si saben que son responsables de su vida y, por los efectos que crea en su entorno, aprende de sus errores, se reduce a casi cero la necesidad de castigarlo. Se encuentran con las consecuencias de sus actos, y eso es mucho más educativo.

Permite al adolescente ser responsable de todo lo que ocurra en su vida. Enseñale a que tome decisiones que condicionan su forma de ver el mundo y estarás educando a una persona responsable de sí misma.

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