A veces no es el amor lo que se termina, sino la paciencia, esa que dicen que es santa, porque resiste vientos y mareas y siempre acaba dando más de lo que debería. A veces tenemos que aprender a valorarnos y saber poner un punto …
A veces no es el amor lo que se termina, sino la paciencia, esa que dicen que es santa, porque resiste vientos y mareas y siempre acaba dando más de lo que debería. A veces tenemos que aprender a valorarnos y saber poner un punto …