Cómo evitar el perfeccionismo? Mejorar no implica necesariamente llegar a la perfección.
Sientes que estás donde o como quieres, o tienes un punto de insatisfacción constante? Querrias que algo o todo fuera perfecto? Sabemos que nada ni nadie es perfecto. Somos humanos, y cometemos errores. Es parte del viaje natural de vida.
Si sentimos que no estamos progresando en la vida, o que no tenemos lo que queremos, lo mejor será poner pequeños objetivos para lograr ese cambio. Entonces el proceso adecuado será dividir el objetivo en pasos pequeños y manejables, para empezar. Esto hará que lograr los cambios sea más sencillo, que no nos sintamos frustrados por no llegar a alcanzar esa meta complicada, y que podamos sentirnos satisfechos con cada pequeño logro. También dispondremos del tiempo para reflexionar sobre nuestras experiencias y nos permitirá explorar nuestros pensamientos y sentimientos. Si nos damos tiempo para examinar cada paso, también podremos hacer cambios internos. Se paciente y amable contigo mismo a medida que realizas estos cambios.
Estos son algunos consejos que pueden serte útiles para losgrar mejorar evitando el perfeccionismo y la frustración:
1. Determina tu objetivo final: Con el fin de comenzar con pequeños pasos hacia el progreso, primero debes tener una idea, dentro de ti mismo, de la forma en que te gustaría progresar. Una vez que tengas la idea clara, entonces serás capaz de empezar. Descubre tu brújula interna y apunta hacia el verdadero norte. Visualiza el objetivo, y escribe tus metas específicas, y los pasos que debes dar para alcanzarlos. Haz que sean específicos, medibles, alcanzables, realistas y con marca de tiempo. Y formúlalos en positivo.
2. Encuentra un placer asociado a lograr tu objetivo: Cada vez que un paso, lo logres y progreses, tómate un momento para ver cómo te sientes. Te darás cuenta de que el sentimiento de éxito es como ningún otro. Escribe un diario de cómo te sientes, a medida que avanzas hacia el logro de sus objetivos. Ten en cuenta las reacciones que estás utilizando para lograr los pasos.
3. Visualiza las adversidades como oportunidades de aprendizaje: El objetivo es mantener el rumbo y seguir siempre adelante. ¿Pero qué sucede si no avanzo o retrocedo un paso? No pasa nada si utilizo ese revés para aprender. Thomas Edison hizo más de 1000 bombillas hasta dar con la que funcionó, y cuando le preguntaron por qué no había desistido con tantos fracasos, respondió “no son fracasos, he conseguido saber 1000 formas de cómo no se debe hacer una bombilla” . Por lo tanto, la transformación de la decepción en la forma de mejorar el rumbo es la reformulación positiva de una decepción. Haz el mismo ejercicio que antes pero en el sentido opuesto. Haz un seguimiento de los casos en que es posible que algo haya salido mal, piensa qué hiciste al respecto y cuál fue el nuevo resultado. Esto puede ser un ejercicio positivo para mejorar tu perseverancia y tu resistencia. Sin embargo, no seas duro contigo mismo, simplemente anota que no funcionó y por qué. Esto te permitirá aprender de los fracasos, y podrás seguir progresando.