Menosprecio: uno de los cuatro enemigos de la relación

Menospreciar, ningunear, desdeñar, depreciar en pareja, un infierno

menosprecio

El menosprecio es el peor de los cuatro enemigos. Es el comportamiento más destructivo para las relaciones. Existen estudios que lo describen como el mayor signo anticipatorio del divorcio.

Cuando nos comunicamos con desprecio, estamos siendo verdaderamente mezquinos. Tratar a los demás sin el debido respeto y burlarse de ellos con sarcasmo y condescendencia son formas de menosprecio. Como también lo son el humor hostil, los insultos, la burla gestual y ciertos elementos del lenguaje corporal. Sea como sea, el menosprecio es venenoso para la relación porque combina el disgusto y la superioridad moral, ética o de personalidad.

El menosprecio es sinónimo de: “Soy mejor que tú. Y tú estás por debajo de mi.”

Por qué el menosprecio es tan destructivo y peligroso

Es una actitud que se alimenta de pensamientos negativos a largo plazo sobre la otra persona, y surge en la forma de un ataque dirigido a la propia consciencia del otro. Inevitablemente, nos lleva a un mayor conflicto -o a uno más peligroso- y nunca a la reconciliación. Es imposible solucionar nada cuando tu pareja está constantemente recibiendo el mensaje de que estás disgustado con ella y de que estás actuando de manera condescendiente y con superioridad.

Pongamos un ejemplo. En una relación, uno de los dos tiene siempre la necesidad de llegar a tiempo a todas partes, incluso antes, mientras que el otro tiene problemas para seguirle el ritmo y estar preparado cuando el otro necesita que lo esté. Aquí vemos una forma de menosprecio que podría suceder en una situación como la planteada:

Mira, aprendí a leer las horas cuando tenía cinco años. ¿Cuando lo vas a aprender tú?

Estudios muestran que las parejas que usan este tipo de comunicación son más proclives a padecer enfermedades infecciosas como la fiebre o el constipado que las parejas que no. El menosprecio es el veneno más peligroso para la relación, es muy importante que lo tengamos presente. Destruye la salud emocional, física y psicológica.


Afortunadamente, como para los demás enemigos de las relaciones, existe un antídoto eficaz para eliminarlo, y se nos presenta de dos maneras:

  • A corto plazo: debes describir tus sentimientos y necesidades

Si estás experimentando este tipo de comunicación en tu relación, hay antídotos probados para combatirla y transformar el conflicto en una fuente de crecimiento positivo.
Lo primero que debes hacer empezar poco a poco -con pequeños pasos- y describir tus sentimientos y necesidades sobre cualquier tema. Intenta evitar las frases que empiezan con “tú”, ya que pueden hacer que tu compañero se sienta culpado o incluso atacado.
Las medidas a corto plazo son un buen punto de partida, pero para crear una inmunidad a largo plazo, necesitarás pensar tu relación dentro de un contexto superior.

  • A largo plazo: construye una cultura de cariño y admiración

El mejor antídoto para el menosprecio es la construcción de una cultura de cariño y admiración mutua que, metafóricamente, fortalece el sistema inmunológico de la relación.

Esto no es algo que puedas construir de la noche a la mañana, pero si pones de tu parte para hacer cosas -aunque sean pequeñas- por tu compañero cada día, acabarás por crear un sistema fuerte. Una vez lo hayas conseguido, servirá de frente contra el menosprecio.

La mejor prueba para medir la fuerza de tu sistema de cariño y admiración por esa persona es centrarte en la visión que tienes sobre la historia de vuestra relación. Las parejas que tienen una visión positiva sobre su pasado juntos tienden a estar más felices en sus relaciones. Sin embargo, si tu relación tiene problemas, tendrás más dificultad para sacar algo bueno de vuestro recorrido juntos y de recordar los momentos felices.

Hablar de los momentos felices del pasado, no obstante, ayuda a la mayoría de parejas a reconectar. También es importante recordar los momentos difíciles cuando, mediante el esfuerzo mutuo, se luchó y se consiguió solucionar el problema. Esto -recordar las antiguas victorias- ayuda a construir la solidaridad en una relación.

Céntrate en ofrecer gestos y expresiones de afecto, amabilidad, apoyo y amor cada dia. Esto puede ser tan simple como un beso de seis segundos, una conversación calmada y trivial (reduce el estrés), o tomarse un momento para dar las gracias por el apoyo mutuo.

A pesar de que las parejas felices en ocasiones pueden sentirse frustradas por los defectos de la personalidad del otro, siguen pensando que su compañero/a merece respeto y amor, que vale la pena. Aunque compartir el cariño y la admiración en una relación es un elemento fundamental, estos sentimientos suelen disminuir durante los conflictos, el resentimiento o simplemente de la abstracción mental que producen las mil distracciones diarias.

Dicho esto, expresar cariño y admiración en tu relación no es complicado, y es posible incluso después de un conflicto, cuando puedes llegar a pensar que estos sentimientos positivos se han enterrado muy bajo tierra.

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Los pensamientos positivos producen sentimientos positivos, y el objetivo es materializar (ambos) en acciones positivas que nos ayuden a curar la relación y a resucitar el compañerismo. Cuanta más positividad haya en una relación, más difícil será ignorar los sentimientos buenos, que son en última instancia, aquello en lo que las parejas saludables se apoyan para mantenerse conectados.

Si recibes cariño y admiración y viceversa, tendréis más posibilidades de resolver los conflictos que surjan como un equipo.

Y si quieres mejorar todavía más, y crecer en tu relación, ves a terapia de pareja