Qué trastornos tratamos?

ANSIEDAD

ansiedad
DEPRESIÓN
FOBIAS Y MIEDO

ANSIEDAD

Definimos técnicamente la ansiedad, como una anticipación aprensiva de una posible desgracia o de un peligro que no ha ocurrido y se sitúa en el futuro, a lo que se acompañan síntomas somáticos, malestar y/o tensión. La ansiedad es sólo el efecto psicofisiológico de esta percepción-emoción, y está compuesta por estos dos factores, una supuesta amenaza cargada de incertidumbre y miedo, acompañada de síntomas fisiológicos como resultado de la activación del sistema nervioso simpático. Como se ve, la ansiedad es un síntoma, es una alerta que nos dice que tenemos miedo, nos sentimos inseguros, que hay alguna situación o problema sin resolver que nos asusta y parece superarnos. Este proceso puede ser consciente o inconsciente, ya que no siempre nos damos cuenta de que la sufrimos, y muchas veces no sabemos por qué la tenemos.

No obstante, hemos de tener en cuenta que la ansiedad es un estado natural, beneficioso y adaptativo, que nos protege del peligro y que nos ha mantenido vivos como especie durante miles de años. Esta ansiedad buena y saludable es la que surge como consecuencia de las demandas reales del exterior, que saca lo mejor de nosotros porque nos activa y presiona ligeramente para que rindamos más. . Muchas veces la ansiedad se produce por un motivo real pero se mantiene una vez pasado el peligro, quedando asociada a la situación que provocó el miedo. Sin embargo, cuando la ansiedad proviene de miedos y demandas no realistas y nos anula, bloquea y limita, interfiriendo en nuestras tareas se convierte en ansiedad patológica. Si sufres ansiedad lo primero que deberías hacer es analizar cual debe ser la causa, qué miedo o temores la está provocando.

El miedo siempre aparece como una anticipación, siempre de algo que no ha ocurrido. Es una emoción básica y muy antigua que también nos protege. El miedo, como todas las emociones, surge en nuestra mente, es producto de lo que pensamos sobre algo, y si no pensamos en ello, no sentimos temor. Si ignoro que tengo una tarántula en la espalda no reaccionaré ni sentiré miedo, claro. Normalmente buscamos de forma natural el equilibrio emocional, y nos vamos adaptando a lo que nos ocurre con más o menos éxito. Pero hay veces que ante alguna situación nos descontrolamos y perdemos el control, para lo que intentamos soluciones que muchas veces más que arreglar el problema lo complican y lo mantienen.

Por ejemplo, la ansiedad tiende a generalizarse, puesto que normalmente, las personas o bien pretenden controlar el miedo, o evitan las situaciones que les producen temor. Entonces, cada vez hay más estímulos que provocan miedo, lo que aumenta la ansiedad y con ello el deseo de controlar el síntoma. En ambos casos el problema persiste ya que el malestar que sufre la persona supone demasiado esfuerzo cuando se pretende controlar, o genera más miedo, cuando se evita. Ante este problema que se generaliza, perdura y enquista, la terapia breve estratégica ha demostrado ser un tratamiento eficaz con resultados demostrables. Mediante diferentes estrategias el paciente logra afrontar su problema, recuperar el control del síntoma y, por tanto, de su vida.
¿Por qué la ansiedad no desaparece definitivamente con los fármacos? La ansiedad no es una enfermedad, es un síntoma y los fármacos no pueden curarla si no se trata la causa o el origen del problema

SÍNTOMAS DE LA ANSIEDAD

Los síntomas que pueden darse en la ansiedad son:ansiedad

  • Cardiovascular: Hipertensión, hipotensión, disminución o aumento de la frecuencia cardiaca, desmayo, taquicardia o pulso acelerado, arritmias, palpitaciones, dolor precordial en el pecho, opresión en el pecho.
  • Respiratorio: Ritmo respiratorio acelerado y superficial (hiperventilación), respiración enlentecida, problemas para respirar, presión en el pecho, respiración superficial, sensación de nudo en la garganta, sensación de ahogo o de falta de aire (disnea), suspiros
  • Neuromuscular. Reflejos aumentados, sobresaltos, insomnio, espasmos, temblores, rigidez, debilidad general, inestabilidad, piernas tambaleantes.
  • Gastrointestinal: Dolor abdominal, pérdida de apetito, asco de la comida, náuseas, vómitos, reflujo gastroesofágico, malestar abdominal, sensación de atragantamiento o dificultad para tragar, diarreas, heces blandas, dolor abdominal, cólicos intestinales, sensación de ardor, pesadez abdominal, aerofagia, flatulencia o gases, pérdida de peso, estreñimiento.
  • Aparato urinario: Micciones frecuentes, micción urgente, dolor al orinar, amenorrea, menorragia, disminución del deseo sexual o anorgasmia (pérdida de la libido), eyaculación precoz e impotencia o disfunción eréctil en el hombre
  • Piel: Palidez, rubor facial, sudor localizado (por ejemplo, en las palmas) o general, sofocos, picores
  • Síntomas neurovegetativos: Sequedad de mucosas, especialmente de boca y lagrimales, sudoración y salivación excesiva, o viceversa, sensación de desmayo inminente, rubor o palidez, vértigos, cefaleas, erectismo piloso (piel de gallina), hormigueo o parestesias, hipersensibilidad a los ruidos, olores o luces intensas, mareos o inestabilidad, insomnio, dificultad para conciliar el sueño, sueño interrumpido, sueño insatisfactorio o no reparador, sensación de fatiga al despertar, pesadillas, terrores nocturnos.
  • Síntomas musculares: Cefaleas tensionales, especialmente en la nuca, contracturas musculares; espasmos musculares y calambres, rigidez muscular, dolor muscular, tics, rechinar de dientes o bruxismo.
  • Síntomas sensoriales: Zumbido de oídos, visión borrosa, oleadas de frío o calor, sensación de debilidad, parestesias (pinchazos, picazón, hormigueos).
  • Otros síntomas psicofísicos: Fatiga y agotamiento, astenia (neurastenia), sensación de tensión e inquietud, llanto fácil, imposibilidad de relajarse, impaciencia, dificultad o falta de atención-concentración, problemas de memoria, pensamiento acelerado, o al contrario, embotamiento.

La característica común a todos ellos es que suelen ser síntomas incapacitantes, es decir, que los síntomas van evolucionando y se van complicando hasta incapacitarnos para seguir con nuestra vida diaria. La buena noticia es que igual que nuestro cuerpo aprende a tener ansiedad ante determinadas situaciones, puede desaprenderlo, porque estamos muy dotados para el aprendizaje.

DEPRESIÓN

Las personas con depresión presentan un comportamiento lento, desmotivado, impotente, negativo, sin esperanza, alegría, placer ni humor. En psicoterapia Sant Cugat nos damos cuenta que las personas con depresión sufren mucho, son víctimas que sólo pueden lamentarse. Repetir mucho las cosas hace que nos las acabemos creyendo, así que la persona que sufre depresión cambia sus respuestas funcionales por otras de tipo depresivo. Así, siente que no puede salir de su situación porque no existen ni tiene los  medios, y en definitiva, no es capaz. El día a día de una persona con depresión se vuelve agotador.

La persona con depresión se siente impotente, RENUNCIA, y se coloca en el rol de víctima pensando de diferentes maneras, y formando distintos tipos.

Tipos de depresióndepresion-tristeza-llorar

  • Siempre he sido incapaz, está en mi naturaleza
  • Pensaba que podía pero estoy equivocado, soy incapaz.
  • Creía en los demás, pero me han decepcionado.
  • Tengo principios, pero el resto del mundo no.

Aparecen dificultades de concentración, dudas recurrentes, confusión e indefensión, desánimo, desesperación, llanto, irritabilidad, impaciencia o apatía.  Hacen las cosas por inercia, no disfrutan con nada. Somatizan mostrando cansancio, fatiga, dolores difusos, y pesadez que no desaparece con el reposo, y sólo buscan descansar, como renuncia máxima. Pueden presentar trastornos del sueño, de la alimentación, y hasta los de ansiedad. Hacen lo justo. Les cuesta explicar lo que les pasa, y pueden sentir vergüenza o culpa.

La persona con depresión debe entender que cuando delega o pide ayuda se rinde, y esto le perjudica, porque así la situación empeora. Se debe intentar que la persona con depresión descubra los recursos que cree que nunca ha tenido. Debe intentar comportarse como si estuvieran bien aunque no sea así, porque al cabo de cierto tiempo acabará por ser cierto y se sentirá mejor de la depresión. También se ha de evitar hablar del problema, porque cuanto más se habla de ello, más hacemos crecer la depresión.

Es un error tratar de consolar, animar o tranquilizar a una persona con depresión, pues ésta no creerá lo que le decimos, no cambiará su idea de incapacidad y se reforzará el papel de víctima.

La psicoterapia breve es el arte de persuadir a alguien para que haga algo diferente o más útil de lo que hace o piensa para mejorar, porque lo que hace ahora no funciona. La terapia estratégica breve busca romper la creencia disfuncional para después construir otra funcional. Con la terapia breve se pretende también evitar el riesgo de una recaída, pues las creencias, casi siempre inconscientes, activan ideas disfuncionales.

En Psicoterapia Breve y Positiva intentamos obtener el máximo resultado terapéutico con intervenciones mínimas y no invasivas que reactiven los recursos personales de las personas hasta entonces bloqueados por la patología depresiva.

FOBIAS Y MIEDO

Los trastornos de ansiedad comprenden distintos problemas donde el miedo, la fobia o el pánico son protagonistas. Todas las personas tienen la capacidad de reaccionar con ansiedad, como respuesta emocional de protección ante el peligro. El exceso, la frecuencia, la intensidad, o la duración de la respuesta de ansiedad, o una respuesta inadecuada a las demandas de la situación nos hacen hablar de problema.

miedoLos principales trastornos de ansiedad son:

  • Ataque de pánico
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Fobia social
  • Agorafobia
  • Timidez
  • Fobia a hablar en público
  • Fobia específica: a los animales, objetos, situaciones, y puede ser cualquier cosa
  • Hipocondria
  • Fobia a volar
  • Trastorno de estrés postraumático

La lista de problemas de ansiedad y de fobias que se pueden tratar con la Terapia Breve Estratégica es muy amplia. Todos estos trastornos de ansiedad tienen en común determinados síntomas fisiológicos como la sudoración excesiva, las palpitaciones, la taquicardia, la sensación de ahogo, el miedo o el terror, etc. hasta llegar a la sensación de muerte inminente que se produce en los ataques de pánico. Todos estos síntomas comunes a los trastornos de ansiedad, juntos o solo algunos de ellos, acaban produciendo conductas de evitación de la situación o el objeto que provoca esta sintomatología.

Esta respuesta de evitación que se da en las fobias constituye la solución temporal y transitoria del problema que aplica la persona con miedo. El inconveniente es que es precisamente esta solución la que provoca la perpetuación de la fobia. La hipervigilancia y el miedo a perder el control son también respuestas normales en estos trastornos de ansiedad.

exito fobiasDesde el modelo biológico entendemos los trastornos de ansiedad como un proceso de aprendizaje incorrecto, en el que se produce un condicionamiento de unas determinadas reacciones fisiológicas ante unos estímulos determinados, que fijan la activación inadecuada de los mecanismos de respuesta, y propician el desequilibrio de los sistemas simpático y parasimpático.

Igualmente, la interpretación distorsionada de las situaciones y de las propias reacciones corporales ayuda trasformar miedos en fobias, que conducen a que la persona escape a toda costa de las situaciones que producen ansiedad, y evite las situaciones que les dan miedo, protegiéndose detrás de un escudo que puede tomar varias formas, como por ejemplo, tomando medicación, haciéndose acompañar por personas de su confianza, disimulando y buscando alternativas, etc.

Cómo tratamos las fobias?

Con el enfoque de la Terapia Breve Estratégica nos fijamos en los problemas fisiológicos de la ansiedad, del miedo y de las fobias para dirigir la psicoterapia, buscando detectar y concretar lo más detalladamente posible los mecanismos de funcionamiento del problema. Asimismo analizamos las soluciones lógicas que la persona pone en práctica, y que contribuyen todavía más a la fijación del problema. En nuestra intervención terapéutica aportamos soluciones diferentes que damos a la persona en forma de tareas, y conseguimos que se desbloquee mediante técnicas de desensibilización graduales y fáciles de llevar a cabo. Con ello conseguimos un pequeño cambio inicial, que permite a la persona darse cuenta de su capacidad para afrontar positivamente la situación temida, logrando cambios mayores y eliminando, de este modo, el trastorno de ansiedad. Tenemos un porcentaje de éxito del 98% en casos de fobias.

Qué comentan nuestros pacientes?

claustrofobia“Sentía miedo en todas las situaciones donde hubiera gente. Me sentía ansioso incluso antes de salir de la casa, anticipaba lo que me iba a pasar, y a medida que me acercaba a la universidad, a una fiesta, o a lo que fuera, el miedo se hacía más grande y mi ansiedad más insoportable. Me dolía la barriga, no pe podía alejar del baño, el corazón me latía con fuerza, me sudaban las manos, incluso me temblaban las piernas. Me metía en un submundo lejos de todo y todos.” (Antonio D.)

“Al entrar a un sitio lleno de gente, me ponía roja y notaba que todo el mundo se fijaba en mí. Me moría de vergüenza de estar de pie sola, pero tampoco podía acercarme a nadie para hablar. Era humillante, y me sentía tan inútil, que no veía la hora de salir.” (Ana P.)

“Entre un ataque y otro, se presentaba este terror que me perforaba y me producía ansiedad de que el ataque se volviera a repetir. Tenía miedo de volver a sitios en los que había padecido un ataque, y nunca lo conseguía si iba sólo. Simplemente no podía.” (Oscar P.)

“No podía ir a citas amorosas y a veces ni siquiera podía ir a clase. Durante mi segundo año de carrera tuve que quedarme un semestre en casa. Me sentía fracasado.” (Tomás M.)

PANICO – CRISIS DE ANSIEDAD