- la comunicación
- la aceptación
- la negociación
- la gestión de conflictos
- la confianza
- la amistad
- la empatía
- la tolerancia
- la intimidad, que comprende afectividad y sexualidad
Es un traje a medida, porque cada pareja es un mundo y tiene sus propias reglas implícitas y sus propias dificultades. Primero hacemos un análisis funcional del comportamiento y de la conducta, exploramos y evaluamos las áreas donde aparecen las dificultades de la pareja, para ver dónde vamos a incidir, y luego definimos conjuntamente los objetivos de la terapia. A partir de ese momento, ya no miramos atrás en el tiempo, sino que nos centramos en lo que pasa el presente.
Queremos aprender y construir
Modificamos los comportamientos problemáticos en una dirección positiva por medio entrenamiento en comunicación asertiva y escucha empática, para que puedan expresarse sin ofender ni atacar con la ayuda de instrucciones de un papel muy directivo por parte del terapeuta. Buscamos aumentar la intimidad, el respeto y el afecto, eliminar las barreras que crean una sensación de estancamiento en situaciones conflictivas y crear un mayor sentido de empatía y comprensión dentro del contexto de la relación. En definitiva, buscamos que ambos miembros se acepten el uno al otro con expectativas realistas, comprensión, cariño y empatía, logrando una relación saludable, respetuosa para ambos.
Porque sólo hablar no sirve
En un formato de terapia breve, se plantean una media de 10 sesiones quincenales de 45 minutos, donde nos centramos en las soluciones y nos focalizamos en la construcción de esos pilares básicos y en el aprendizaje de esas habilidades sociales que hacen falta para lograr una relación de pareja satisfactoria.
Cada sesión termina con una tarea para casa con la que poner en práctica todo lo aprendido, y es realmente ese trabajo individual el que logra los cambios que buscamos.
En ocasiones puede ser necesaria alguna sesión individual para tratar algún problema particular de uno de los miembros, que puede estar dificultando el ritmo normal de la terapia.
Las parejas que se comprometen con la terapia consiguen el objetivo final y acaban felices.