Pautas para la terapia familiar

  1. Etapa Social: en donde el terapeuta interactúa con la familia comportándose como un anfitrión, con la intención de que se sientan cómodos.  Aquí, el terapeuta puede evaluar y observar cómo son las interacciones entre los miembros de la familia, y el tipo de organización que tienen, siendo que en el consultorio se puede obtener una muestra de estos factores tal y como se dan comúnmente.
  2. Planteamiento del problema: en esta etapa la función principal es conocer que es lo que piensa del problema cada uno de los elementos de la familia y evaluar el grado de participación de ada uno.  Ante esto el terapeuta debe tener mucho cuidado de no emitir juicios y opiniones respecto a lo que está observando.
  3. La interacción.  En esta el terapeuta establece una hipótesis sobre la posible función que tenga del síntoma, identificará la secuencia sintomática y diferenciará como está organizada la jerarquía familiar.
  4. El establecimiento de metas.  En esta se define lo que la familia quiere obtener del proceso terapéutico aunque esto lleva implícito la meta del terapeuta de reorganizar la jerarquía familiar del modo más congruente. Esto se explica, como se mencionó antes, porque de acuerdo a este enfoque las incongruencias en la jerarquía son las que producen los síntomas en uno de los miembros de la familia.

En cuanto a las técnicas de intervención que se utilizan en este enfoque, todas tienen como objetivo lograr un cambio en las interacciones familiares y en la estructura de la familia para lograr con ello desaparecer la conducta sintomática del paciente identificado.

Así tenemos las siguientes técnicas:

Redefinición y connotación positiva: las cuales consisten  básicamente en que el terapeuta redefina el problema que presenta la familia en un principio convirtiendo este en un problema resoluble, así mismo, lo que se intenta también es despatologizar y quitar las etiquetas acerca del problema.  Esto se mencionó en el tema de terapia centrada en la solución.

Intervenciones conductuales: éstas consisten básicamente en tareas que algunos de los miembros de la familia o todos deben realizar, entiéndase por tareas un conjunto de acciones específicas indicadas por el terapeuta que pueden realizarse durante la sesión terapéutica o posterior a ella.

Las tareas directas: básicamente consisten en acciones específicas para hacer dentro o fuera de la sesión, para ello se motiva a los miembros de la familia a realizar éstas tareas.

Tareas paradójicas: estas se prescriben con la intención de que los miembros de la familia no las realicen, pero para esto la familia no debe saber cuál es la intención de la tarea.

Tareas basadas en la simulación: son otras que ocupa mucho Cloé Madanes y consisten básicamente en a simulación o representación del síntoma insertando algunos cambios en la secuencia sintomática.